LUXACIÓN DE RÓTULA O PATELLA

Se trata de una enfermedad de origen genético (también puede ser causada por traumatismos) en la que los animales nacen con las rodillas sanas y durante los primeros meses de vida desarrollan la patología.  Se manifiesta como un pequeño saltito en los casos leves y como una cojera en los más severos.
Consiste en la desviación de la rótula y puede ser lateral (La rótula puede desplazarse hacia el interior del fémur ) o medial (es la más común en los frenchies, la rótula puede desplazarse hacia el exterior del fémur).
Puede  ser  debida  a  laxitud  de  los  ligamentos  asociados  y  también  por  que  las estructuras de la rodilla son anormales: patas arqueadas en vez de rectas, arqueamiento del extremo del fémur y/o tibia junto a la rodilla, deformidad de cóndilos (parte lateral del extremo del fémur), etc.
Dentro de las luxaciones de rótula hay cuatro grados, según la facilidad con que la rótula se desplaza y vuelve al surco del fémur, y también según la rotación de la tibia respecto al fémur.

Grados de luxación de rótula:

  • GRADO 1: Luxación intermitente. Permite la luxación manual, pero vuelve a su posición al liberar la tensión.
  • GRADO 2: Luxación más frecuente. Permite la luxación manual y queda luxada hasta la extensión del miembro o la maniobra opuesta.
  • GRADO 3: Luxación permanente. La rótula está luxada permanentemente, y no vuelve a su posición. Hay una desviación de la tibia entre 30-60º. No reducible
  • GRADO 4: Luxación permanente.  La rótula está  luxada permanentemente Desviación de la tibia entre 60-90º. No reducible.

 

La radiología ayuda a corroborar el grado de luxación rotuliana que previamente ya se ha determinado durante la palpación (figura 8), y también determina si existe o no algún grado de deformación ósea tanto en el fémur distal como en la tibia proximal.

En casos de luxación medial de rótula se produce una curvatura hacia medial del fémur distal, a la vez que una curvatura hacia lateral de la tibia proximal. Esta deformación es máxima en los casos de grado IV.

El tratamiento de elección es la cirugía para estabilizar la articulación y prevenir que por una mala coaptación de superficies no se dañe progresivamente la zona, y depende logicamente del grado de luxación.